¿Qué es? Un lugar lleno de TIPS, consejos y trucos explicados de modo práctico, didáctico y simple.
¿Para quién? Para el webanalfabeto que no sabe nada de Internet, y para el que sabe "algo" pero quiere aprender más (expertos abstenerse).
Es importante tener en cuenta que, por ejemplo, hace 10 años la cantidad de servicios que uno usaba en Internet eran contados con los dedos de una mano, por ende, no había necesidad de contar con un creador y gestor de contraseñas. Tan sólo me “acordaba” de la/s que usaba (que típicamente eran el número de DNI, fecha de cumpleaños, 1234, ABCD, nombre de mis hijos, de otro familiar, QWERTY, patente del auto, etc.) y listo. Hoy, en cambio (y dependiendo del caso) podemos tener que tener más de 50, 100 o 200 contraseñas y la creación y administración se torna ingobernable. Los servicios de Internet cada vez nos exigen contraseñas más seguras (fuertes) y llega un momento en el que todo se transforma en caos, al punto de olvidar qué password utilicé en cada sitio además del riesgo potencial de haber seleccionado un mal password (débil) que haya sido (o sea) adivinado (hackeado) por otro para generarnos daño. De ahí que es imperiosa la necesidad de contar con “ayuda” (y para eso, está LastPass).
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Lo más interesante es que descubrí la existencia de FIREFOX hace menos de dos años. Es decir, durante toda mi vida “no techie”, pensé que había sólo un navegador: El “INTERNET EXPLORER” de Microsoft. Y sinceramente tampoco le pedía “mucho” al hecho de navegar. Con tan sólo poder ingresar la dirección del sitio (URL) en la que estaba interesado y poder acceder a la misma, me daba por hecho. La gran sorpresa la tuve cuando me pasé al “mundo MAC” y ahí noté, con muchísima sorpresa, que el iconito de la “E” (de “Explorer”), no estaba por ningún lado y que el navegador por default era uno llamado SAFARI. Con lo que me dí cuenta que el famoso navegador Explorer siempre tuvo competencia, tan sólo que no lo sabía (toda una revelación para los que están dentro del entorno Windows en el que las configuraciones iniciales vienen dadas, son muy similares y dan la “sensación” de ser intocables o no modificables).
Tras usar un breve tiempo a SAFARI, noté que algo no me terminaba de convencer. Y empecé a indagar otra opciones. Probé un navegador llamado OPERA, que tampoco me convenció, hasta que opté por averiguar que estaban haciendo mis “amigos techies“. Con sorpresa, vi que la gran mayoría utilizaba un navegador llamado MOZILLA FIREFOX. Y decidí, simplemente, unirme a ellos. Desde ese día, casi dos años atrás, soy un fanático de FIREFOX y cada vez que tengo oportunidad de recomendárselo a alguien, lo hago (como podrán apreciar en este TIP).