
Como suelo comenzar en algunos TIPS, divido al mundo en dos tipos de personas: 1) las que saben qué es #10Grossos y 2) las que no tienen la menor idea del tema. De más está decir que el primer grupo estaría limitado a una cantidad muy pero muy chica de individuos… sin embargo estos son muy activos y pidieron por varias vías una reflexión sobre el experimento conocido como #10Grossos.
Para eso, debemos empezar bien por el principio. Desde el mismo momento de su génesis. Ahí vamos…
Hace tres semanas, noté que toda la comunidad “twittera” estaba hablando mucho sobre un tema. El mismo era #soytanviejo y consistía en un hashtag creado por @ajlopez que agrupaba las opiniones de varias personas sobre esta consigna, que por cierto prendió… ¡y de qué manera!

Algunos de los cientos de tweets de #soytanviejo
No podía despegarme del timeline (“TL” o línea de tiempo con “tweets” sobre un tema), riéndome o emocionándome de los aportes y ocurrencias de cada uno, incluso participé fuertemente con varios aportes de mi niñez. Durante todo ese período, caí en cuenta de que Twitter era algo más de lo que me habían explicado, o de lo que figura en las definiciones oficiales. Twitter no sólo era “¿Qué estás haciendo?” o “Recomiendo este link” o “Esta es mi opinión sobre X”. Twitter, se había convertido, llanamente en …. ENTRETENIMIENTO. Fue, al menos para mí, un momento de “revelación”, en el que tomé conciencia de que Twitter es extremadamente poderoso, no por lo que todos ya sabemos, sino porque uno puede pasarse horas divirtiéndose en la “twittósfera”. Recomiendo a todos los mayores de 30 que curioseen en este hashtag, y que con la mano en el corazón me digan si no se sienten identificados (hacer click aquí).
A partir de ese momento, me quedé muy enganchado con los “hashtags” (recomiendo que leas el TIP en el que explico detenidamente qué es un hashtag para que entiendas mejor de que estamos hablando). Y de ahí surgió la idea de armar uno sobre algo que realmente me interesa mucho, y que consiste en la posibilidad de conocer (y dar a conocer) a gente “importante” para que otros puedan tener la posibilidad de “meterlos en su radar” (seguirlos).
Una de las cosas que más frecuentemente me suceden cuando convenzo a alguien de que se meta en Twitter, es explicarle la importancia fundamental de elegir bien a quién seguir.
Los twitteros (o tuiteros) sabemos que si seguís a gente interesante, Twitter se convierte en interesante. En cambio si seguís a gente que no lo es, Twitter está condenado al fracaso.
Todos los que me conocen saben que hace poco más de dos años atrás no conocía nada del mundo online, pero que gracias a mis Maestros y mis Reverse Mentors, adquirí un montón de conocimiento y experiencia en el tema. Aprendí gracias a otros que me enseñaron, y que tuve gran suerte de que alguien me los indentificara, presentara o puesto en contacto con ellos. ¿Por qué no armar algo similar a mayor escala? ¿Por qué no aprovechar Twitter para que cada uno tenga la oportunidad de decir públicamente quién es la persona a la que uno admira, o está influenciada por él/ella para que todo el resto la conozca y tenga la chance de evaluarla? ¿Por qué no compartir conocimiento, si Twitter te lo permite hacer de modo fácil y sencillo y por sobre todo, gratuito?
Tengo muy en claro quienes, para mí, son interesantes. Sin embargo, siempre tengo la inquietud de saber quienes son interesantes para otros, y es por eso que constantemente les pregunto a mis amigos a quién me pueden recomendar para seguir (y por qué).
De ahí surgió la idea de armar #10Grossos, una guía orientativa sobre a quién seguir en Twitter.
Primera aclaración (o mito urbano a desterrar…): Grossos lo puse con doble “S” porque pensé que así se escribía. Si hubiese sabido que iba con una, el experimento su hubiera llamado #10Grosos.
Con respecto al calificativo “Grossos”, la idea (y consigna) era muy sencilla y clara: ¿Quiénes son los 10 Argentinos más influyentes en Social Media? Porque al fin y al cabo, de eso se trataba, de identificar a los más influyentes en Social Media, no necesariamente Twitter.
Ni bien publiqué el primer Tweet con dicho hashtag (miércoles 24 de marzo, bien entrada la noche)

Primer tweet #10Grossos
mi amigo Javier Frachi me ofreció ayuda (a través de Twitter)

Tweet en el que @javierfrachi ofrece ayuda
para que en lugar de que la gente opine a través del mismo hashtag realicemos un “encuesta” o “votación” a través del sistema Polldaddy o Google Docs. Le dije: “No tengo la menor idea de como armar eso”, a lo que me dijo (como es de costumbre): “Yo me ocupo”. Y me pareció una excelente idea, ya que de ese modo se podía dar una opción más cómoda, tanto para votar como para proponer a candidatos. Es importante destacar que esto empezó de cero sin ningún candidato predefinido. Los mismos primeros tweets fueron de algún modo armando la “lista”. Pero esto se tornó tan vertiginoso y difícil de manejar (es decir, “se nos fue de las manos”) que arbitrariamente acordamos en cortar la lista de candidatos a 120 (una cantidad más que grande, pero que a su vez dejaba a muchos “grossos” (o grosos) afuera.
Segundo mito urbano a desterrar, la lista fue en orden de llegada y se hizo hasta 120 por simple arbitrariedad y comodidad, no bajo “algoritmos” extraños, ni nada por el estilo). A veces la simplicidad, es tan simple que incomoda…
Lo concreto, es que “la cosa” a los pocos minutos terminó no sólo transformándose en casi exclusivamente twittera, sino que además empezaron a haber candidatos propuestos que no eran 100% argentinos (definidos como “sin DNI argentino”), como el caso de alguien a quien respeto mucho como Gonzalo Alonso. Es decir, en menos de una hora comenzada la consigna, esta ya se empezó a “desvirtuar” (a lo que me dije, “Bienvenido al mundo de Twitter”).
Y a partir de ese momento, decidí relajarme y disfrutar viendo el timeline de #10Grossos.
Hoy que es lunes, y ya se cumplieron 24 horas del cierre de la votación, quiero compartir con ustedes algunas reflexiones. Lo haré de forma espontánea, priorizando sensaciones a pensamientos (sepan disculpar si sale un poco desordenado).
#10Grossos…
- Surgió como un juego que terminó siendo un experimento.
- Se hizo con Google Docs (con las ventajas y desventajas de este limitado sistema gratis).
- Hubieron 1542 votos.
- La idea es que los votantes sean honestos y voten seriamente, es decir máximo 10 votos por persona a gente que no sean ellos mismos, pero…
- Si alguien quería votar 100 veces, lo podía hacer.
- Si alguien se quería votar 100 veces, lo podía hacer.
- Si alguien quería votar a los 120 candidatos, también lo podía hacer.
- Fueron 120 candidatos por un tema súper arbitrario (no había capacidad de procesamiento).
- Pudo haber sido un confuso el termino “grossos” al igual que “Social Media”.
- El “monstruo” fue tomando personalidad en el momento gracias al aporte de todos.
- Hubo muchos seguidores, gente que le gustó, y gente que no.
- Hubo muchos candidatos que se sorprendieron gratamente de estar en el listado.
- Hubo algunos otros que dieron a entender que estaban “ofendidos” por estar en el listado compartiendo su nombre con gente a la que no valoran ni respetan.
- Hubo muchos que no estuvieron en el listado y les hubiese gustado estar.
- Y por sobre todo, hubo mucha gente que no supo sobre este tema porque no tiene Twitter ni lo va a tener…
Algo que me llamó mucho la atención, fueron los bots y trolls que se ocuparon de lo suyo. Les paso un adelanto para los que no están en tema. Según Wikipedia:
Un troll o trol es un vocablo de Internet que describe a una persona que sólo busca provocar intencionadamente a los usuarios o lectores, creando controversia, provocar reacciones predecibles, especialmente por parte de usuarios novatos, con fines diversos, desde el simple divertimento hasta interrumpir o desviar los temas de las discusiones, o bien provocar flamewars, enfadando a sus participantes y enfrentándolos entre sí. El troll puede ser más o menos sofisticado, desde mensajes groseros, ofensivos o fuera de tema, sutiles provocaciones o mentiras difíciles de detectar, con la intención en cualquier caso de confundir o provocar la reacción de los demás.
Y según Wikipedia, un bot (acortamiento de robot) es un programa informático que realiza funciones muy diversas, imitando el comportamiento de un humano. En sitios de chat en línea (IRC o MSN), algunos bots fueron utilizados para simular una persona, intentando hacer creer al “ciberinterlocutor” que chateaban con una persona real.
En #10Grossos, hubo de todo: modestia, autobombo, autovoto, gente a favor, gente en contra, momentos del hashtag tranquilo, momentos de ritmo vertiginoso, gente que me empezó a seguir, gente que me felicitó por el blog, gente que se peleó con gente, trolls, bots, etc.
Pero si algo indudablemente no faltó, fue “clima de Twitter”. Una especie de “Boca – River” virtual. Por primera vez me sentí parte (y no seguidor) de una movida original y divertida.
Twitter es eso: quilombo, participación, caos, superficialidad, seriedad, todo mezclado y todo al mismo tiempo.
Por el tema listado de ganadores, algunos pidieron la publicación completa de los resultados. Esto lo daría sin problemas si el objeto inicial del mismo hubiera sido hacer una elección con un procedimiento que esta iniciativa no llego a tener. Es decir, si se hubiera limitado el voto a 1 máximo por persona, con validación de e-mail previa, y con un proceso avanzado de procesamiento de votos libre de errores y cuestionamientos. Dado que desde el principio la consigna fue sólo saber cuáles eran según la opinión de los que participaran, los 10 Grossos, los resultados publicados son justamente esos, los 10 Grossos y nada más. Sin tampoco llegar a detallar dentro de los 10 quien fue el primero, segundo, tercero, etc.
No hay premios, no hay nada de vida o muerte. Sólo se trata de un juego, o mejor dicho, de un experimento.
Durante los pocos días del mismo, hubo reacciones inesperadas (al menos para mí): Se escribieron 4 artículos muy interesantes sobre el tema (algunos a favor, otros en contra):
- http://www.jorgeyunes.com/2010/03/25/10-grossos/
- http://www.arielbrailovsky.com/2010/03/25/influencers-argentinos-en-twitter-quienes-son-y-que-hacen/
- http://www.johncross.com.ar/10grossos-y-los-fraudes-en-las-votaciones-de-internet/
- http://dalgrev.com.ar/2010/03/los-argentos-mas-influyentes-de-twitter/
Felicito tanto a los autores de los posts como a todos los que realizaron comentarios en los mismos. La capacidad de reflejos no deja de sorprenderme gratamente.
También me llamó la atención de los que decían estar “cansados” del tema. Por lo que conozco de Twitter, si alguien no quería verlo, podía hacerlo, ya que a un hashtag, hay que entrar voluntariamente.
Y para ir cerrando, mi propuesta es la siguiente:
- A los que les gusto el juego (como a mí), quedémonos con esa linda experiencia (sabiendo que todo es mejorable, pero más vale hacer algo perfectible, que quedarse de manos cruzadas sin hacer nada).
- A los que consideran que los Grossos (o grosos) no están en la lista, los invito a que sigan en el hash #10grossos y propongan en el mismo a quién y por qué. De este modo, se aseguran que nadie pueda “filtrar” su opinión, ni altere su voto, ni nada por el estilo, dado que esa era la idea original. Si Pepito quedó afuera, uno con tal sólo nombrar a Pepito, hace justicia con él y consigo mismo, y luego otros pueden decir de acuerdo con Juancito que votó a Pepito y muchos de estos tweets demostrarán con hechos concretos, que Pepito es un Grosso.
Por sobre todas las cosas, estoy muy contento con el experimento. Entre todos demostramos lo apasionante que puede ser Twitter, y como éste nos entretiene cada vez más. Conocí a mucha gente nueva, y creo que aprendí a ser un mejor “tuitero”. Esta es mi reflexión sobre #10Grossos. Espero que haya aportado algo.
Si querés hacer lo propio, por favor dejá tu reflexión en la sección comentarios.
Muchas gracias.
Adrián.
TIPS relacionados