¿Qué es? Un lugar lleno de TIPS, consejos y trucos explicados de modo práctico, didáctico y simple.
¿Para quién? Para el webanalfabeto que no sabe nada de Internet, y para el que sabe "algo" pero quiere aprender más (expertos abstenerse).
Adrián Tips tiene por objeto dar “Consejos gratis sobre Internet, Redes Sociales y el Mundo Online para Webanalfabetos”. Y en cada TIP me esfuerzo muchísimo para hacerlo de la forma más didáctica. Por los comentarios que recibo, el objetivo se está logrando. Sin embargo, reconozco que siempre se puede mejorar (y mejorar y mejorar y mejorar…). Es por eso que quiero presentarles a uno de los “modelos” que más admiro en relación a este tema y que es el generado por Common Craft y sus creadores Lee LeFever y Sachi LeFever. Dicho burdamente, son los Reyes del “didácticismo” (o como ustedes prefieran llamarlo).
Y ¿qué es Common Craft? Según Wikipedia:
Common Craft es una compañía basada en la creación de una biblioteca de videos educativos sobre una variedad de temas que son fáciles de entender para personas sin conocimientos técnicos. Los videos utilizan la animación stop-acción con pizarras y recortes de papel para ilustrar el tema. Los videos se dividen en cuatro categorías (Verde, Dinero, Sociedad y Tecnología) y están disponibles en cinco idiomas (Inglés, Francés, Alemán, Portugués y Español).
O dicho de otro modo, Common Craft se especializa en realizar “videitos” de 3 minutos sobre diferentes temas de un modo super didáctico. Es decir, tan solo 3 minutos son necesarios para, de no saber absolutamente nada sobre un tema determinado, pasar a conocer el ABC de dicho tema.
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Cuando era chico, mis papás me decían que tuviera mucho cuidado con “el hombre de la bolsa”, una especie de “señor” (o vagabundo) que iba por las calles y metía a los chicos en una gran bolsa y se los llevaba para siempre, alejándolos de sus familias. Recordemos que en esa época no había Internet, por ende este personaje funcionaba de maravillas para el propósito que tenía, y que era simplemente advertir a los chicos que debíamos tener mucho cuidado con quien tratábamos y hablábamos. Diferentes versiones del “hombre de la bolsa” eran: tener cuidado si alguien te regalaba un “caramelito”, te ofrecía “acercarte a tu casa o colegio en auto” o simplemente que un desconocido quisiera hablar con vos.
Pero el “hombre de la bolsa” no sólo existe en el mundo “real”, sino también en el mundo “virtual” u online. Hay mucha gente “mala” navegando por Internet que puede dañarnos o perjudicarnos de varias maneras. Y de ahí el título de este TIP, en el que digo algo que todos supuestamente sabemos pero en la realidad cumplimos muy poco. Y para eso, antes debemos reflexionar sobre ¿cuáles son las “prevenciones” que debemos tomar a la hora de navegar por Internet?
En realidad, son varias y es muy difícil nombrarlas a todas. Sin embargo, un excelente comienzo podría ser ver algunos videos muy breves que nos pondrán directamente en situación:
De todos estos videos, podemos sacar muchas conclusiones. Pero especialmente, se puede extraer el TIP más importante: Todo (absolutamente todo) lo que publicas en Internet, queda para SIEMPRE en Internet (por más que luego lo borres de donde lo hayas publicado). No hay vuelta atrás. Existen desde razones técnicas que explican esto (como la indexación de buscadores que generan copias de todo lo que circula por Internet) hasta prácticas de sentido común. Por ejemplo, si yo posteara (publicara) una foto mía “jugada” en un perfil de una red social al que tan solo pueden acceder 3 amigos íntimos míos (y sólo 3, y muy íntimos) porque quiero que ellos la vean asumiendo que nadie más la verá porque mi red social está limitada a esos 3 amigos solamente, no estoy tomando en consideración que uno de ellos (queriendo o sin querer) podría “re-enviar” la foto a sus amigos y a partir de ese momento, la foto irá “boyando por el ciberespacio” de un modo al que nunca más podré controlar. A pesar de que luego me arrepienta de la foto que publiqué en mi perfil y la borre del mismo, dicha foto ya estará circulando por Internet para siempre. De ahí, la lección número uno y que es: NUNCA, pero nunca, publiques algo (foto, texto, video) del cual luego te puedas arrepentir. Y la prueba “ácida” para verificar este criterio es pensar, al momento de publicar algo, que eso que estás publicando será visto (potencialmente) por tu familia, amigos, empleadores, compañeros de estudio y lugares en los que habitualmente te movés, más lugares en los que en el futuro quieras moverte, y que dicha publicación no te genere ningún conflicto. De ser así, adelante. De no serlo, ni se te ocurra publicarlo.