¿Qué es? Un lugar lleno de TIPS, consejos y trucos explicados de modo práctico, didáctico y simple.
¿Para quién? Para el webanalfabeto que no sabe nada de Internet, y para el que sabe "algo" pero quiere aprender más (expertos abstenerse).
Hasta ahí, nada del otro mundo hasta que me dí cuenta que, luego de hacer la selección de las “mejores fotos” (es decir, borrando aquellas en las que alguien salía con los ojos cerrados, o fuera de foco, o ambas situaciones) tenía casi 200 fotos de 3 megas cada una. O sea, casi 600 megas de fotos. Y tardé muy poco tiempo, en también darme cuenta, que todos los que me solicitaron las fotos, me dijeron algo así como “Por favor Adriancito, mandame un mail con las fotitos” (palabras más, palabras menos).
¿A quién no le paso algo similar?
Esa frase, “mandame un mail con las fotitos…” , se transformó en un desafío importante para mí. Primero, porque mi querida cuenta de Gmail, a la que tanto quiero, al adjuntar todas las fotos en un mail, me informó “gratamente” lo siguiente:
Esto, implicaba simplemente que debía mandar 24 mails cargados de fotos a los más de 40 interesados (cosa que por cierto me negaba rotundamente a hacer, y más sabiendo que al menos Gmail me permitía mandar 25MB, cuando era altamente probable que los servicios de mail de varios de los destinatarios ni permitiesen recibir un peso tan grande, generando los consabidos problemas del tipo: “por favor, me lo mandas de nuevo que no me llegó”, etc., etc., etc…).
Ante tamaño desafío (repito: ¿cómo mandar 200 fotos de 3 megas cada una, totalizando 600 megas a 40 personas que promedian los 70 años?) y partiendo del hecho que tampoco quería subir las 200 fotos a Facebook (porque eso implicaba necesariamente que todos los interesados tuviesen cuenta en Facebook, cosa que sabía que no sucedería además de que no quería llenar mi perfil de fotos del cumple de mi viejo que sean vistas por todos -o tener que ponerme a limitar la privacidad de visibilidad de dichas fotos a cada uno de los invitados-) y descartando de lleno la posibilidad de grabar 40 CD’s para enviar a cada uno, llegué a la conclusión de que era hora de acudir a mi “superhéroe Google”, una vez más. Pero esta vez, a través de su servicio de “Compartir Fotos Online”, denominado Picasa Web.
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Avatares de mis amigos en Foursquare
Ahora sí, yendo concretamente al tema del título, el mismo fue inspirado en una larga charla que tuve con Gabriel Pedrazzini, quien es súper fanático de la fotografía y el diseño.
Y la interesante discusión que tuvimos fue por uno de mis primeros Tips que sostiene: Usá la misma FOTO en todos tus perfiles (un TIP que por cierto, fue uno de los más discutidos y que divide mucho las aguas). De más está decir, que Gabriel sostiene que hay que tener diferentes fotos mientras que yo no estoy de acuerdo. Pero llegamos a una conclusión 100% consensuada y que es: Ya sea que usemos la misma foto o diferentes, la escogida deberá ser una “muy buena foto”. O dicho en términos más correctos, debemos seleccionar el mejor “AVATAR” posible.
Es por eso, que teniendo en cuenta el conocimiento de Gabriel sobre el tema fotografía, lo “desafié” a que escriba el TIP que sigue a continuación. Con ustedes, el primer TIP de Adrian Tips no escrito por mí.
Cuando era chico, mis papás me decían que tuviera mucho cuidado con “el hombre de la bolsa”, una especie de “señor” (o vagabundo) que iba por las calles y metía a los chicos en una gran bolsa y se los llevaba para siempre, alejándolos de sus familias. Recordemos que en esa época no había Internet, por ende este personaje funcionaba de maravillas para el propósito que tenía, y que era simplemente advertir a los chicos que debíamos tener mucho cuidado con quien tratábamos y hablábamos. Diferentes versiones del “hombre de la bolsa” eran: tener cuidado si alguien te regalaba un “caramelito”, te ofrecía “acercarte a tu casa o colegio en auto” o simplemente que un desconocido quisiera hablar con vos.
Pero el “hombre de la bolsa” no sólo existe en el mundo “real”, sino también en el mundo “virtual” u online. Hay mucha gente “mala” navegando por Internet que puede dañarnos o perjudicarnos de varias maneras. Y de ahí el título de este TIP, en el que digo algo que todos supuestamente sabemos pero en la realidad cumplimos muy poco. Y para eso, antes debemos reflexionar sobre ¿cuáles son las “prevenciones” que debemos tomar a la hora de navegar por Internet?
En realidad, son varias y es muy difícil nombrarlas a todas. Sin embargo, un excelente comienzo podría ser ver algunos videos muy breves que nos pondrán directamente en situación:
De todos estos videos, podemos sacar muchas conclusiones. Pero especialmente, se puede extraer el TIP más importante: Todo (absolutamente todo) lo que publicas en Internet, queda para SIEMPRE en Internet (por más que luego lo borres de donde lo hayas publicado). No hay vuelta atrás. Existen desde razones técnicas que explican esto (como la indexación de buscadores que generan copias de todo lo que circula por Internet) hasta prácticas de sentido común. Por ejemplo, si yo posteara (publicara) una foto mía “jugada” en un perfil de una red social al que tan solo pueden acceder 3 amigos íntimos míos (y sólo 3, y muy íntimos) porque quiero que ellos la vean asumiendo que nadie más la verá porque mi red social está limitada a esos 3 amigos solamente, no estoy tomando en consideración que uno de ellos (queriendo o sin querer) podría “re-enviar” la foto a sus amigos y a partir de ese momento, la foto irá “boyando por el ciberespacio” de un modo al que nunca más podré controlar. A pesar de que luego me arrepienta de la foto que publiqué en mi perfil y la borre del mismo, dicha foto ya estará circulando por Internet para siempre. De ahí, la lección número uno y que es: NUNCA, pero nunca, publiques algo (foto, texto, video) del cual luego te puedas arrepentir. Y la prueba “ácida” para verificar este criterio es pensar, al momento de publicar algo, que eso que estás publicando será visto (potencialmente) por tu familia, amigos, empleadores, compañeros de estudio y lugares en los que habitualmente te movés, más lugares en los que en el futuro quieras moverte, y que dicha publicación no te genere ningún conflicto. De ser así, adelante. De no serlo, ni se te ocurra publicarlo.
Y cuando digo que no dan la cara, no lo estoy diciendo en el sentido de que no se hacen cargo o no se animan a identificarse. Puedo apostar, sin miedo a equivocarme, a que no dan la cara porque no saben como ponerle “técnicamente” la cara a ese maldito cuadradito.
Captura de imagen del Blog de Emiliano Elías
Y pocas cosas me resultaron tan sencillas como solucionar este problema. Pero entonces, ¿cómo hacerlo?
Sacando una cuenta en GRAVATAR.
Foto de Adrián en TODOS LOS PERFILES
En el mundo online, podemos tener tan sólo un perfil (por ejemplo, una casilla de mail) o infinidad de ellos (si consideramos varias e-mails, redes sociales, servicios de video, agregadores, etc.). Y es común escuchar frases como “uyyy, necesito una foto para este perfil y no sé cuál poner…”