¿Qué es? Un lugar lleno de TIPS, consejos y trucos explicados de modo práctico, didáctico y simple.
¿Para quién? Para el webanalfabeto que no sabe nada de Internet, y para el que sabe "algo" pero quiere aprender más (expertos abstenerse).
Avatares de mis amigos en Foursquare
Ahora sí, yendo concretamente al tema del título, el mismo fue inspirado en una larga charla que tuve con Gabriel Pedrazzini, quien es súper fanático de la fotografía y el diseño.
Y la interesante discusión que tuvimos fue por uno de mis primeros Tips que sostiene: Usá la misma FOTO en todos tus perfiles (un TIP que por cierto, fue uno de los más discutidos y que divide mucho las aguas). De más está decir, que Gabriel sostiene que hay que tener diferentes fotos mientras que yo no estoy de acuerdo. Pero llegamos a una conclusión 100% consensuada y que es: Ya sea que usemos la misma foto o diferentes, la escogida deberá ser una “muy buena foto”. O dicho en términos más correctos, debemos seleccionar el mejor “AVATAR” posible.
Es por eso, que teniendo en cuenta el conocimiento de Gabriel sobre el tema fotografía, lo “desafié” a que escriba el TIP que sigue a continuación. Con ustedes, el primer TIP de Adrian Tips no escrito por mí.
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Cuando era chico, mis papás me decían que tuviera mucho cuidado con “el hombre de la bolsa”, una especie de “señor” (o vagabundo) que iba por las calles y metía a los chicos en una gran bolsa y se los llevaba para siempre, alejándolos de sus familias. Recordemos que en esa época no había Internet, por ende este personaje funcionaba de maravillas para el propósito que tenía, y que era simplemente advertir a los chicos que debíamos tener mucho cuidado con quien tratábamos y hablábamos. Diferentes versiones del “hombre de la bolsa” eran: tener cuidado si alguien te regalaba un “caramelito”, te ofrecía “acercarte a tu casa o colegio en auto” o simplemente que un desconocido quisiera hablar con vos.
Pero el “hombre de la bolsa” no sólo existe en el mundo “real”, sino también en el mundo “virtual” u online. Hay mucha gente “mala” navegando por Internet que puede dañarnos o perjudicarnos de varias maneras. Y de ahí el título de este TIP, en el que digo algo que todos supuestamente sabemos pero en la realidad cumplimos muy poco. Y para eso, antes debemos reflexionar sobre ¿cuáles son las “prevenciones” que debemos tomar a la hora de navegar por Internet?
En realidad, son varias y es muy difícil nombrarlas a todas. Sin embargo, un excelente comienzo podría ser ver algunos videos muy breves que nos pondrán directamente en situación:
De todos estos videos, podemos sacar muchas conclusiones. Pero especialmente, se puede extraer el TIP más importante: Todo (absolutamente todo) lo que publicas en Internet, queda para SIEMPRE en Internet (por más que luego lo borres de donde lo hayas publicado). No hay vuelta atrás. Existen desde razones técnicas que explican esto (como la indexación de buscadores que generan copias de todo lo que circula por Internet) hasta prácticas de sentido común. Por ejemplo, si yo posteara (publicara) una foto mía “jugada” en un perfil de una red social al que tan solo pueden acceder 3 amigos íntimos míos (y sólo 3, y muy íntimos) porque quiero que ellos la vean asumiendo que nadie más la verá porque mi red social está limitada a esos 3 amigos solamente, no estoy tomando en consideración que uno de ellos (queriendo o sin querer) podría “re-enviar” la foto a sus amigos y a partir de ese momento, la foto irá “boyando por el ciberespacio” de un modo al que nunca más podré controlar. A pesar de que luego me arrepienta de la foto que publiqué en mi perfil y la borre del mismo, dicha foto ya estará circulando por Internet para siempre. De ahí, la lección número uno y que es: NUNCA, pero nunca, publiques algo (foto, texto, video) del cual luego te puedas arrepentir. Y la prueba “ácida” para verificar este criterio es pensar, al momento de publicar algo, que eso que estás publicando será visto (potencialmente) por tu familia, amigos, empleadores, compañeros de estudio y lugares en los que habitualmente te movés, más lugares en los que en el futuro quieras moverte, y que dicha publicación no te genere ningún conflicto. De ser así, adelante. De no serlo, ni se te ocurra publicarlo.
El tiempo pasó, y algo llamado Internet surgió y este fue el “principio del fin” de las enciclopedias y diccionarios (al menos entendidas como libracos impresos caros, objetos de culto familiar/académico). Y todo el conocimiento apareció disponible en la Web, replicando inicialmente el modelo impreso original, pero online. Hasta que el uso y costumbre de Internet, por sus características intrínsecas, generó dos grandes cambios culturales: el primero, permitió actualizar los contenidos de manera frecuente y el segundo fue el de permitir el acceso de valiosos contenidos a gran cantidad de personas de modo gratuito (y 100% actualizado). La primer consecuencia de esto fue que el oficio de “vendedor de enciclopedias” tuvo el mismo destino que el del “repartidor de leche a domicilio” y la segunda gran consecuencia fue que consultar información académica se transformó en algo mucho más fácil, universal y cotidiano.
Sin embargo, hay palabras o términos que nunca van a aparecer en un diccionario e enciclopedia online “tradicional”. Esto se debe a que los diccionarios o enciclopedias “tradicionales”, antes de incorporar un nuevo término deben validarlo por un “consejo de expertos” tras una larga discusión de como dicho término será definido. Uno de estos selectos grupos “validadores” que más familiar nos puede sonar, es ni más ni menos que la Real Academia Española. Entonces, ¿cómo hacemos para saber el significado de “algo” que no está considerado o definido por las enciclopedias o diccionarios tradicionales? ¿Por ejemplo, el significado del término “Taringa“? Ahí es donde aparece en escena WIKIPEDIA.
El modo más fácil para encontrar amigos es, por lejos, a través de las Redes Sociales o Comunidades Online. Si ya sos miembro de alguna, vamos bien. Si aún no lo sos, empezá hoy mismo abriendo cuentas en las diferentes opciones que existen, comenzando por las principales. Entre ellas no pueden faltar Facebook, Sónico y MySpace. Y para los que aún quieran más, Twitter, Hi5, LinkedIn (que está más focalizado a lo laboral/profesional) y A Small World (“Comunidad Privada Internacional” para gente “influyente” y a la que sólo se puede acceder por invitación) entre otras.
¿Y cuál es el paso siguiente? Indudablemente: TWITTER!! ¿Y qué es Twitter?
Según Wikipedia:
Twitter es un servicio gratuito de microblogging, que hace las veces de red social y que permite a sus usuarios enviar micro-entradas (también denominadas “tweets”) basadas en texto, con una longitud máxima de 140 caracteres, donde se responde a la pregunta ¿Qué estás haciendo?
Para ponerlo en palabras muy simples, “twittear” es como mandar mensajitos de texto contando que es lo que estoy haciendo. Y acaso esto, ¿no es una “estupidez”? Debo admitir que la primera vez que Germán Herebia intentó explicarme que era Twitter, hace 2 años, pensé que: o bien me estaba cargando, o que “había gente para todo”.
No inocentemente comencé el título de este TIP con la frase “Ni lo dudes”. Y esto se debe a que inevitablemente, cuando de Facebook se trata, siempre hay asociadas varias sensaciones (temor, rechazo, negación, pavor) que difícilmente aparezcan con otros productos. Pero, ¿qué es Facebook?