¿Qué es? Un lugar lleno de TIPS, consejos y trucos explicados de modo práctico, didáctico y simple.
¿Para quién? Para el webanalfabeto que no sabe nada de Internet, y para el que sabe "algo" pero quiere aprender más (expertos abstenerse).
Por otra parte, los chicos cada vez están más fascinados y fanatizados con el uso de dispositivos que muy poco tiempo atrás no existían, como las Tablets, los Reproductores Multimedia Táctiles y Teléfonos Celulares Inteligentes (o para ser más específico, los productos “i”, a saber: iPads, iPods e iPhones -incluyendo sus clones-).
Ciertos programadores, percibieron hábilmente estas dos situaciones tan diferentes y se ocuparon de desarrollar lo que podríamos denominar como Aplicaciones Educativas (o Aplicaciones Didácticas).
Y con la aparición de las mismas se logran objetivos antes impensados, como por ejemplo, hacer que los chicos “amen hacer cuentas” o estén “obsesionados” en realizar cálculos por motus propio.
Si piensan que estoy exagerando, los invito hacer click en un excelente ejemplo de Aplicación Educativa, llamada “Math vs Zombiez“.
La misma, no deja de ser una adaptación de un juego muy divertido llamado “Plants vs Zombies“ (de esos que les encantan a los chicos -y por qué no admitir que a los grandes también-) que consiste en defenderse de un ataque de Zombies mediante disparos certeros a sus cuerpos o cabezas.
Ahora bien, la pequeña vuelta de tuerca que le dieron sus creadores a este juego, es que para poder disparar o cargar munición, debemos realizar operaciones matemáticas de diferentes tipos a gran velocidad. Por ende, ningún chico que juegue a Math vs Zombiez pone en duda ni por un segundo la utilidad de las matemáticas, ya que el simple hecho de hacerlo, provocará una espantosa muerte en manos de unos seres muy desagradables.
En el caso concreto de mis hijos, antes de que conocieran esta App, el simple objetivo de pedirles que resolvieran 20 cuentas llegó a convertirse en una “Misión Imposible”, sin embargo, gracias a Math vs Zombies, se la pasaron jugando por un largo tiempo para poder pasar de nivel y ver que nuevo desafíos les deparaba el futuro, sin darse cuenta de que en dicho proceso, tenían que solucionar no menos de 50 operaciones por cada nivel superado (y en donde cada error se pagaba muy caro).
Es decir, solitos y de un modo totalmente voluntario, pasaban mucho tiempo en un juego que los entrenaba de una manera única en el proceso de práctica de cálculo, y por si fuera poco presionados por el factor limitante del tiempo, en un entorno muy alegre, dinámico y desafiante. De este modo, mi hijo de 7 años comprendía que si podía resolver rápidamente 15-8=7 o 4×5=20 sus chances de éxito eran mayores, al igual que mi hija de 10 años entendió la importancia de tener súper claras las tablas de memoria al igual que aprender a estimar resoluciones del tipo 53+55 de modo muy veloz si es que no quería que su cerebro fuera devorado por un Zombie.
Para sacarle provecho a estas Apps, es necesario contar simplemente con algún dispositivo móvil (de los enumerados anteriormente como tablets, reproductores táctiles o celulares inteligentes) y bajar del App Store la aplicación “Math vs Zombiez”. La misma, en el momento que la descargué estaba en promoción como “FREE” (totalmente gratuita) pero si no estuviera en promoción su precio podría rondar entre 1 o 3 dólares (algo que por la relación costo beneficio, aún vale la pena).
Mi modesto TIP es aprovechar el ingenio de los desarrolladores de estas aplicaciones, conseguir o adquirir un dispositivo adecuado y bajarlas a dicho dispositivo para que nuestros hijos puedan jugar libremente y “mientras se divierten, aprendan” (suena a frase hecha, pero realmente es así).
Incluso, con mis hijos surgió la idea de proponer el armado de un “Torneo de Math vs Zombiez” en el colegio y que los mejores puntajes tengan un premio. De este modo, los chicos que quieran destacarse tendrán que practicar matemáticas en su tiempo libre (que sería el equivalente a hacer tareas de cálculo pero de un modo totalmente diferente). De prosperar esta iniciativa, prometo compartir con ustedes los resultados de la misma.
Y para terminar, debemos tener en cuenta que tan solo les estoy presentando un solo ejemplo de App: el de “Math vs Zombies”. Sin embargo, hay infinidad de aplicaciones educativas sobre las que trataré en futuros Adrián TIPS.
Si sabés de alguna otra aplicación educativa que quieras recomendar, propongo que la compartas con el resto en la sección “Dejar un Comentario”, que podrás encontrar aquí más abajo. Muchas gracias.
¿Por qué pasa esto?
Muy simple: porque la gente empieza a escribir cómo se le ocurre intuitivamente y nunca comienza por donde debería hacerlo, es decir, por el principio. Cualquiera, desde muy chiquito, al querer escribir en un teclado, con cero destreza, empieza con sus índices a buscar la letra para tipearla. Y luego de hacerlo, procede con la siguiente y así hasta que se convierte en jubilado y luego muere (suena un poco trágico, pero así es). Tan simple como esto. Son muy pocas, o mejor dicho poquísimas, las personas que por iniciativa propia, intentan tipear bien, “como corresponde”, con los 10 dedos. Y por otra parte, no hay una instancia educativa o de ningún tipo, ni “oficial” u “obligatoria”, que enseñe o explique la importancia de aprender a tipear bien desde bien chiquito (como en realidad debería ser).
Por ende, una persona que empieza con el mal hábito de escribir con solo 2 dedos (o 3 o 4, pero no con 10), cada vez que tipea más, “cree” que tipea mejor, dado que va adquiriendo un cierto tipo de destreza y velocidad que lo hace sentir más cómodo y satisfecho. Sin embargo, este es el “camino a la perdición”. Cuanto más tiempo escriba con 2 dedos, más difícil le será desandar ese camino en pos de escribir correctamente.
En el mundo ideal, habría que entrenar a los chicos, desde bien chiquitos, a escribir correctamente con los 10 dedos y sin mirar el teclado. Pero el problema es la “falta de maestros” o “ejemplos”. ¿Qué padre puede enseñarle a su hijo de 7 o 10 años, (como por ejemplo los míos), a tipear correctamente? Difícilmente uno que no sepa escribir bien, ya que los chicos aprenden con el ejemplo y la motivación, y si de chiquitos ven a sus padres haciendo las cosas de una manera, suelen seguir dicho ejemplo (amén de que es muy poco probable que un padre que tipea mal, entienda la importancia de tipear bien, y querer además enseñarle eso a su hijo, el cual obviamente, en una primera instancia, se va a negar rotundamente a hacer algo que en un principio, solo un principio, es más complicado). En cambio, un padre (o amigo, o maestro, o profesor, o lo que sea) que sepa tipear correctamente, puede ser un muy buen ejemplo para que un chico quiera aprender y pueda además hacerlo de manera muy sencilla.
Mi mensaje “esperanzador” es el siguiente: Tipear correctamente, utilizando los 10 dedos y sin mirar el teclado, es mucho más fácil de lo que te imaginás. Solo se necesita un poco de disciplina y práctica. Nada más que eso.
En mi caso particular, cuando tenía 16 años (1986), mi “sexto sentido” me llevó a la conclusión de que debía y era necesario aprender a tipear correctamente. Como estaba en el Secundario y cursaba Bachillerato y la materia mecanografía (que se dictaba solo en Comercial) no estaba en mi currícula, decidí por las mías anotarme en las Academias Pitman luego del horario escolar para aprender DACTILOGRAFIA. Y de no saber nada, en tan solo dos meses, salí tipeando correctamente, “como Dios manda”. Y fue ahí donde me compré mi primera máquina de escribir: la emblemática Olivetti Lettera 35:
Con ella, tuvimos un “noviazgo” hasta mis primeros años de la Facultad en donde por cursar la Licenciatura en Ciencias Sociales, le dí un uso terrible ya que todas las semanas debía entregar trabajos prácticos, tesinas, monografías, cuentos, relatos y todo lo que se les ocurra (menos TIPS, que eso me agarró ya más de grandecito…). Y ahí me di cuenta de que años atrás, había tomado una de las mejores decisiones de mi vida y que fue aprender a tipear correctamente. Mientras mis compañeros iban con sus “dos deditos” a un ritmo lento y cansino, yo escribía alegremente con mis diez extremidades. Y por ende, terminaba mucho antes, y de buen humor, algo que a los demás les costaba mucho tiempo y esfuerzo. Hoy tengo 41 años, y puedo decir que desde los 16 escribo muy bien. Por ende, ya van 25 años de mi vida haciendo algo de manera correcta, por haber decido aprenderlo en tan solo 2 meses.
Y los invito a que calculemos algunos números. Por ejemplo, si consideramos que una persona que escribe con 2, 3 o 4 dedos lo hace a una velocidad promedio de 15 Palabras Por Minuto (PPM), o en inglés Words Per Minute (WPM), mientras que una que escribe bien en promedio está en las 35 o 40 PPM, es fácil calcular que la primera está al 40% de velocidad que la segunda (o dicho de otro modo, escribe un 60% más lento). Y si nos imaginamos que ambas personas están frente a un teclado un promedio de 5 horas al día (entre el trabajo y la casa, ya sea mandando mails, escribiendo, en redes sociales, etc.), lo que da unas 35 horas semanales, o unas 1.750 horas anuales, el individuo 60% más lento, “desperdicia” unas 1.050 horas por año (o dicho de otro modo, 43 días “al pepe”). Y si lo calculamos en años, por ejemplo desde que alguien empieza hoy en día a usar teclados (desde los 7 años) hasta que los deja de usar (usemos 80 años a efectos del ejemplo), es decir, 73 años tipeando, el desperdicio se traduce en 76.650 horas, o 3.193 días, o 456 semanas, o tan solo 9 añitos…
Estos números pretenden demostrar tan solo una cosa: es IMPERIOSO tomar la decisión de “ponerse las pilas” y aprender a tipear con los 10 dedos y sin mirar el teclado. Y una vez aprendido, debemos ser ejemplos para otros y motivarlos a que aprendan a hacer esto.
Y ahora bien, ¿y por dónde empezamos?
Afortunadamente, existen una infinidad de sitios web que enseñan, de manera gratuita, a tipear correctamente.
Lo primero que debemos aprender, es ubicar correctamente las manos y los dedos en el teclado. Para ello, hay una única posición correcta, que asigna a cada tecla, un dedo específico. Nuestra tarea, es saber qué tecla va con que dedo.
Los dedos deben apoyarse en las teclas amarillas y desde ahí les corresponden las teclas según el color asignado, mientras que los pulgares van sobre la barra espaciadora.
Una vez que sabemos como apoyar correctamente los dedos y cuál de ellos corresponde a cada tecla, se viene la parte más divertida y que es: “Practicar”. Y lo bueno de empezar a aprender en el 2011, a diferencia de mi situación en 1986, es que hay muchísimos sitios web que permiten hacerlo de manera divertida, entretenida y gratuita. Uno de ellos es Sense Lang en donde hay varios tutoriales para escribir correctamente y muchas lecciones prácticas, comenzando desde lo más básico hasta llegar a lo más complejo. Y así es como se ve el teclado de práctica el cual debemos mirar en nuestra pantalla (para evitar mirar nuestro teclado físico) y “memorizar” o “internalizar” la ubicación de las letras mientras vamos escribiendo el texto que nos va apareciendo en el display superior:
Por lo general, todos los sitios que enseñan a tipear, además de las lecciones y tips de cómo hacerlo, luego tienen una sección llamada “Take a Test” (o “Realizá una Prueba”). De este modo, luego de hacer algunas lecciones, podemos ir probando cómo va evolucionando nuestra performance en relación a WPM (Words Per Minute) o PPM (Palabras por Minuto), que es la métrica estandarizada para saber la velocidad a la que tipeamos. Incluso, les propongo que hagan el primer test antes de tomar la primera lección (es decir, escribiendo con los algunos dedos y mirando el teclado) y luego se sorprendan con los avances en PPM a medida que vayan avanzando en las lecciones.
También existen varios complementos, Add Ons o Extensiones para instalar en nuestros navegadores o browsers. Uno que funciona bien en Firefox, es creativetom2001. Y una extensión que funciona bien en Chrome es Typing Test – Key Hero. Todos ellos, permiten practicar y hacer pruebas, en las que se evalúa velocidad de PPM, precisión (es decir, cuántos errores tuvimos marcados tanto en número absoluto como en porcentaje) y otras estadísticas muy interesantes, incluyendo ranking de otras personas que usaron el programa y ordenándolos por mayor velocidad.
Y con tan solo poner en Google: “Typing Lessons”, “Typing Tutorials”, “Typing Test” o “Cómo aprender a tipear”, para citar tan solo algunos ejemplos, tendremos un listado con una infinidad de sitios para ir probando hasta seleccionar el que más nos guste. Cómo se darán cuenta, hay de todo en Internet, y nuestro amigo Google se encarga de encontrarlo para vos.
Y una vez que tengamos el ABC de cómo tipear correctamente, deberemos practicar, practicar y practicar hasta que de memoria y automáticamente sepamos como pulsar cada tecla con el dedo correcto y sin mirar el teclado y listo! Ya aprendimos a tipear con los 10 dedos y sin mirar el teclado. Así de sencillo.
10 ventajas de tipear correctamente:
Mi fuerte recomendación es que empieces ya! Y de última si no querés, y si sos padre, no perjudiques a tus hijos y que ellos si lo hagan. Si un chico puede aprender cualquier “jueguito” en minutos, adquiriendo una destreza increíble con controles remotos con infinitos botones y comandos, ¿cómo no va a poder aprender a tipear correctamente? Es tan solo una cuestión de prioridades, motivación y práctica. Como dije anteriormente, hay que ponerse las pilas. Y para facilitar la tarea, les paso un interesante jueguito online que me recomendó @Grizzluza que promueve, de manera muy amena, el aprendizaje del correcto tipeo. El mismo se llama Z-Type y consiste en “dispararle a palabras que caen del cielo” y para ello debemos tipearlas correctamente en el teclado. Recomiendo que lo prueben, es muy divertido.
Para ir cerrando, nunca pensé que iba a escribir un TIP sobre TIPEAR (¿les gustó el juego de palabras?).
Sin embargo, cada vez que veo a alguien que está desaprovechando su tiempo tipeando incorrectamente, reflexiono en todo lo que se está perdiendo por, simplemente, no ser consciente de las ventajas de tipear como corresponde. Este es mi modesto aporte a todos aquellos que teniendo 10 dedos, usan solo 2, y mi sentido homenaje a los 8 dedos que quieren reivindicarse para tomar el lugar que les corresponde.
Y por último, la pregunta obligada: “Vos, ¿sos de los que tipean bien o de los que tipean mal?“
Adrián Tips tiene por objeto dar “Consejos gratis sobre Internet, Redes Sociales y el Mundo Online para Webanalfabetos”. Y en cada TIP me esfuerzo muchísimo para hacerlo de la forma más didáctica. Por los comentarios que recibo, el objetivo se está logrando. Sin embargo, reconozco que siempre se puede mejorar (y mejorar y mejorar y mejorar…). Es por eso que quiero presentarles a uno de los “modelos” que más admiro en relación a este tema y que es el generado por Common Craft y sus creadores Lee LeFever y Sachi LeFever. Dicho burdamente, son los Reyes del “didácticismo” (o como ustedes prefieran llamarlo).
Y ¿qué es Common Craft? Según Wikipedia:
Common Craft es una compañía basada en la creación de una biblioteca de videos educativos sobre una variedad de temas que son fáciles de entender para personas sin conocimientos técnicos. Los videos utilizan la animación stop-acción con pizarras y recortes de papel para ilustrar el tema. Los videos se dividen en cuatro categorías (Verde, Dinero, Sociedad y Tecnología) y están disponibles en cinco idiomas (Inglés, Francés, Alemán, Portugués y Español).
O dicho de otro modo, Common Craft se especializa en realizar “videitos” de 3 minutos sobre diferentes temas de un modo super didáctico. Es decir, tan solo 3 minutos son necesarios para, de no saber absolutamente nada sobre un tema determinado, pasar a conocer el ABC de dicho tema.
Seguir leyendo este TIP »
Para eso, debemos empezar bien por el principio. Desde el mismo momento de su génesis. Ahí vamos…
También existe un vínculo mayor al de Maestro/Alumno, y es el de Mentor/Mentado. Pero antes de avanzar, detengámonos en la definición de Mentor. Según Wikipedia:
Mentor es la persona que, con mayor experiencia o conocimiento, ayuda a una persona de menos experiencia o conocimiento. Y la mentoría es una relación de desarrollo personal en la cual una persona más experimentada o con mayor conocimiento ayuda a otra menos experimentada o con menor conocimiento. La persona que recibe la mentoría ha sido llamada tradicionalmente como protegido, discípulo o aprendiz.
Si hay un momento ideal para intentarlo, es este. Luego de festejar año nuevo, uno tiene una predisposición diferente para con todo. De hecho, los americanos suelen proponerse en estos días sus New Year’s resolutions. Es una ocasión única en la que todos solemos “resetear” nuestras vidas, como arrancando de cero en la redefinición de metas para el año que comienza. Y por si fuera poco, es el período de inicio de vacaciones que mágica y forzosamente nos saca de la rutina diaria, permitiéndonos al menos tener tiempo para dedicarle al objetivo que nos planteemos. De ahí, mi muy fuerte recomendación es que no dejemos pasar esta oportunidad única para meterle “pilas”, energía y tiempo al aprendizaje online.
Y haciendo honor al título, vamos uno por uno con los 10 TIPS para avanzar en el Mundo Online durante las Vacaciones:
Pero como decía Jack, vamos por partes. Primero, ¿qué es Twitter?
Twitter es un servicio gratuito de microblogging, que hace las veces de red social y que permite a sus usuarios enviar micro-entradas (también denominadas “tweets”) basadas en texto, con una longitud máxima de 140 caracteres, donde se responde a la pregunta ¿Qué estás haciendo?
Esta definición la saqué de un TIP anterior, al que recomiendo fuertemente que leas para tener más información sobre el “ABC” de Twitter, y donde también se explica cómo abrir una cuenta. También es muy aconsejable leer el TIP de TweetDeck, en el que se explican las ventajas de usar este soft (o “programa de escritorio”) para disfrutar mucho más de la experiencia de Twittear.
Ahora que, como diría Mostaza Merlo, “la base está”, vamos por más. Y empecemos a contestar la pregunta que titula este TIP, que es ¿Cómo sacarle el máximo provecho a Twitter?
¿Y qué tiene que ver todo esto con un TIP? Mucho, ya que…
… todos queremos encontrar alguna “fórmula mágica” para alcanzar el éxito o lograr resultados. Pero permítanme decirles algo: la fórmula mágica, no existe.
Entonces, ¿cómo hacen las personas exitosas para lograr lo que lograron? Mi respuesta, es muy simple: con esfuerzo, gran esfuerzo (y más esfuerzo), tiempo, mucho tiempo (y mucho más tiempo), ultra dedicación, fuerte capacitación, duro entrenamiento, horas de estudio y trabajo, trabajo, trabajo, trabajo y sí, ya se lo imaginan, más trabajo. Esos serían los componentes más cercanos a la fórmula del éxito (las cantidades pueden variar, pero teniendo mucho de cada uno de esos elementos podemos garantizar buena parte de los resultados).